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domingo, 30 de septiembre de 2007

La importancia del lenguaje corporal

El lenguaje corporal es más importante que el lenguaje hablado dentro de una conversación, ya que inconscientemente transmitimos y percibimos con los gestos más del 60% de lo que decimos con las palabras, de forma que cuando conversamos, también enviamos muchas señales, mensajes y sentimientos a través de nuestros gestos y posturas.

A lo largo de los años he aprendido la importancia del lenguaje corporal y de cómo utilizarlo en mi beneficio dentro de la empresa. Aquí te doy varios consejos e informaciones que podrían ayudarte en muchas situaciones y darte ventaja frente a los demás.

Lo mejor de todo es que el lenguaje corporal puede modificarse voluntariamente para beneficio personal. Sin embargo no es fácil realizar esta hazaña y requiere de mucha práctica conseguirlo, debido a que las reacciones subconscientes son automáticas y espontáneas. Si se desea cambiar el lenguaje corporal voluntariamente, lo mejor es empezar por modificar los gestos más llamativos y vistosos, puesto, que los pequeños mensajes corporales, como la dilatación o contracción de las pupilas, los tics nerviosos, el rubor en la mejillas, o los temblores, entre otros, son mucho más difíciles de dominar.

Es menester recalcar aquí, que el hecho de modificar unos gestos por otros (mejores), puede transformar a un fracasado en triunfador, a un estúpido repulsivo en un simpático atractivo, a un pobre en un rico, es decir, a un desgraciado en una persona feliz.

En la empresa podemos incluso dominar, influenciar y manipular tanto a otras personas como a situaciones complejas simplemente utilizando un lenguaje corporal adecuado en conjunción con nuestras palabras. Suena tentador ¿verdad?...Pruébalo y verás pronto los resultados…¿Cómo crees que he estado tanto tiempo trabajando en multinacionales?

Sigue leyendo...

Es importante que tomes en cuenta lo siguiente:

Tu rostro: ¡Sonríe! Intercalar sonrisas cálidas y francas en la conversación transmite confianza, alegría y buena disposición. Sin embargo, no exageres. Sonreír demasiado frecuentemente puede convertir el gesto en una especie de mueca y dar la impresión de que es algo hueco, vacío y fingido. Apretar exageradamente los labios puede delatar que tienes dudas o desconfianza acerca de lo que el otro está diciendo o sugerir que no estás expresando realmente lo que piensas o sientes. Usa tus ojos para hablar.

Los ojos: son las ventanas del alma. La persona que mira limpiamente a los ojos de otros es una persona segura, amistosa, madura y sincera. Los ojos y la mirada pueden decir mucho porque expresan prácticamente todas las emociones: alegría, tristeza, inquietud, tensión, preocupación, estimación o respeto. Por los ojos muchas veces se puede saber lo que alguien está pensando. Por eso, constituyen una ayuda poderosa en la conversación.

Cuando estés hablando con alguien, no mires hacia otro lugar que nos sea su rostro. Tampoco mires morbosa y curiosamente los zapatos, pantalones, camisa o peinado del que habla (se dará cuenta). Mantén el contacto ocular, pero sin fijar en exceso la mirada: eso sólo lo hacen los locos. De todas formas, si quieres fijar la mirada durante mucho tiempo en alguien sin cansarte psicológicamente, mira su entrecejo (entre los dos ojos). Para el otro no hay diferencia.

Tus manos: Se pueden aprovechar muy bien para complementar tus palabras y dar mayor fuerza a tu conversación. No las utilices inútilmente y mucho menos para hacer cualquier cosa que distraiga a la otra persona. Tampoco las uses violentamente, palmoteando o casi tocando en el rostro a la otra persona.

Sobretodo, cuidado con lo que tocas. Hay muchas personas que siempre están dando palmadas en la espalda o tocando a los otros en los brazos, como para llamar su atención. Es bueno demostrar cariño, pero también hay que guardar el debido respeto (y espacio) a los demás. Muéstralo no tocando a la otra persona innecesariamente. Hay quien se siente muy molesto si le tocan, ten cuidado. Pero tampoco hables o escuches con las manos metidas dentro de los bolsillos porque eso denota indiferencia y mala educación.

Los Gestos: La actitud física demuestra lo que el alma está sintiendo. Si alguien finge interés en una conversación, la otra persona se dará cuenta muy fácilmente por sus gestos y ademanes. Moverse nerviosamente o levantarse, cruzar y descruzar las piernas, moverse en el asiento o mirar constantemente el reloj demuestra aburrimiento y es una gran falta de respeto. Si tienes que mirar la hora, hazlo en el reloj de otro sin que se dé cuenta.

Sentarse: Aprende a sentarte tranquilo y comportarte cuando se escucha. Reparte equitativamente el peso de tu cuerpo para no cansarte mientas estás sentado conversando. Si te sientas en el borde de la silla, es indicativo que deseas irte tan pronto como sea posible.

Si cambias constantemente de posición, estás expresando a gritos que estás aburrido. Si mueves incesantemente los pies durante la conversación, tu interlocutor pensará que estás molesto, inseguro, irritado, nervioso, cansado o aburrido. Sitúate en una posición cómoda y descansada que te permita respirar mejor y manejar mejor tu voz.

Algunos actos reflejan algo específico, aquí te listo los más comunes para que vayas practicando:

Tocarse ligeramente la nariz al hablar = Mentir, dudar o rechazar algo

Apretarse la nariz = Evaluación negativa

Frotarse un ojo al hablar = Dudas

Dar un tirón al oído o tocar el lóbulo = Inseguridad

Acariciarse la quijada = Toma de decisiones

Entrelazar los dedos = Autoridad

Jugar con el cabello = Falta de confianza en sí mismo e inseguridad

Mirar hacia abajo = No creer en lo que se escucha

Cruzar las piernas, balanceando ligeramente el pie = Aburrimiento

Brazos cruzados a la altura del pecho = Actitud a la defensiva

La cabeza descansando sobre las manos o mirar hacia el piso = Aburrimiento

Frotarse las manos = Impaciencia

Golpear ligeramente los dedos = Impaciencia

Sentarse con las manos agarrando la cabeza por detrás = Seguridad en sí mismo y superioridad

Inclinar la cabeza = Interés

Palma de la mano abierta = Sinceridad, franqueza e inocencia

Caminar erguido = Confianza y seguridad en sí mismo

Pararse con las manos en las caderas = Buena disposición para hacer algo

Morderse las uñas = Inseguridad o nervios

Unir los tobillos = Aprensión

Manos agarradas hacia la espalda = Furia, ira, frustración y aprensión

Nota: Para finalizar y en caso de querer ampliar la información anterior, les dejo las webs que más se adaptan a lo que deseo transmitirles y de las que obtuve material para complementar este artículo:

Lenguaje corporal trucos Lenguaje no verbal

jueves, 27 de septiembre de 2007

Por fin soy el jefe...

Finalmente has conseguido ese ascenso que esperabas y ahora pasas a tener más responsabilidades y lo más importante, a tener gente a tu cargo. Bueno, tranquilo(a) aquí te dejo varios consejos que te pueden ayudar desde el primer día como jefe.

Primero que nada prepara un breve discurso para tus nuevos subordinados en donde expongas tus impresiones actuales y tus objetivos. Pero antes de dar el “discurso” debes tomar en cuenta varias cosas. Escoge bien la ropa para ese día, pues todos te mirarán y se fijarán primero en lo que llevas puesto y luego te prestarán atención. No uses prendas ni complementos que distraigan (y si eres mujer no te maquilles en exceso). Usa ropa de color gris o azul si es posible, en todo caso usa algo oscuro, las prendas o accesorios de colores déjalas para días en donde no tengas que hablar en público.

Recuerda que un jefe no es sólo el título, también es la imagen y la presencia, nadie te verá como jefe(a) si no lo pareces, así que pon de tu parte para que se note la diferencia usando ropa más formal ese día pues será fundamental para ti (y si eres mujer reduce los escotes).

Sigue leyendo... No serás el/la jefe(a) hasta que no seas el/la líder…Eso quiere decir que primero deberás convencerlos de que estás allí para colaborar y ayudarlos en sus tareas, no para causarles (más) problemas. Debes convencerlos que serás de ayuda y de que estarás siempre disponible para lo que necesiten en la medida de tus posibilidades, esto lo debes decir convencido(a) de verdad, pues un jefe no es sólo mandar, sino también resolver problemas, “apagar fuegos” y apoyar a tu gente.

El discurso deberá darse con un tono de voz plano, sin sobresaltos en la dicción y sin cambios de velocidad al hablar, evitando muletillas como: Ok, este, sabes, entonces…etc. Utiliza una expresión de semi-sonrisa (ni seria, ni feliz), ensaya en el espejo hacer una media sonrisa mientras hablas, recuerda que el 80% de lo que decimos lo decimos con nuestra postura y gestos…No cruces los brazos ni te los pongas detrás, más bien juega con un bolígrafo u otro objeto en tus manos y utilízalas para hacer énfasis sólo cuando sea necesario. Aunque suene extraño y para tener resultados en la imagen hay que fingir y “disfrazarse” de jefe desde el primer día, tus subordinados lo notarán (a mi me ha funcionado siempre bien).

El llevar algo en la mano (un bolígrafo es lo mejor), ayuda a calmar los nervios y a no exagerar en la gesticulación…Puedes también hacer un listado de los temas que quieres tratar durante el discurso en un papel pequeño e ir leyendo a medida que vas tocando los temas. Nadie se acuerda de todo, así que una hojita te ayudará a saltar de tema en tema sin problemas.

Cuando hables centra la vista en una persona y luego ve recorriendo las caras del resto poco a poco mientras hablas, hasta llegar de nuevo al centro y así sucesivamente. No te fijes en sus expresiones ni te dejes distraer, si alguien te interrumpe, interrúmpelo tú y amablemente dile que se esté tranquilo, que ya vas a contestar las preguntas y que por favor te deje terminar la idea. Luego al terminar la idea pregunta tú si alguien tiene dudas.

A continuación varios consejos puntuales:

- Puedes decir cosas como: “que fue para ti una sorpresa que te hayan escogido para el puesto y que si la empresa lo ha decidido así entonces tu sientes ahora un mayor compromiso por la confianza depositada en ti, lo que te obliga a esforzarte aún más por cumplir con las metas fijadas y las expectativas que tienen de ti tus jefes”…o algo así…

- Luego habla sobre la situación del departamento y de las cosas que sabes que van bien o mal, también en donde crees que “hay oportunidades de mejora” (esto se dice en lugar de “hay problemas”). Di que estás al tanto de la situación y que la empresa está preocupada por (cualquier cosa que no esté funcionando del todo bien) y que está entre tus planes resolverlo.

- No menciones la palabra “cambio” ni digas que quieres cambiar cosas (aunque pretendas hacerlo), pues generarás resistencia hacia ti y tus ideas desde el inicio.

- Prepara un breve plan de acción con las medidas que crees se deben implementar de inmediato, las de mediano plazo y las de largo plazo y exponlas sutilmente.

- Di que cuentas con todos ellos y que sabes que conforman un buen equipo (aunque no sea verdad) y que como responsable del departamento, estás consciente de que necesitarás la ayuda individual de algunos de ellos (sin decir quienes) para entender mejor algunos aspectos y que su experiencia será de mucho valor para tu gestión.

- Pregunta si alguno tiene dudas y respóndelas pero con cautela y sin precisar. Mejor responder posponiendo la verdadera respuesta a estas preguntas iniciales (de forma diplomática), pues el hecho responderlas te podrían causar problemas tomando en cuenta que recibes un departamento del que te falta saber algunas cosas.

- Por último trata de cerrar el discurso con algo de humor, para liberar un poco la tensión del momento y sobretodo para que se retiren con una sonrisa, eso los liberará un poco del stress de tener un nuevo jefe.

Si deseas aportar algo a este tema, deja tus comentarios.

martes, 25 de septiembre de 2007

Caso práctico de Liderazgo Nº 2

Juan tiene 40 años de edad, está casado y lleva cuatro años trabajando en la multinacional “X” como Team Leader del Call Center. No le ha ido mal, pero actualmente no se siente satisfecho pues sabe que le será difícil ascender tomando en cuenta que tiene a varios compañeros con mejores posibilidades, así que, a menos que suceda algún imprevisto, no podrá ascender al siguiente nivel (Gerente del departamento) durante los próximos 10 años (mínimo).

Aunque tiene un sueldo aceptable y se siente bien en su trabajo, sabe que podría ganar más en otra empresa. Juan se ha preparado bien académicamente y ahora cuenta con otro título y mayor experiencia.

La semana pasada envío tímidamente su currículo a un head-hunter que lo contactó para optar por una posición de mayor responsabilidad en la multinacional “Y” y después de tres entrevistas le han comunicado que es el elegido para ocupar el puesto. Luego de conocer los términos de la propuesta de la empresa “Y”, Juan debe sopesar entre los siguientes aspectos y hechos para tomar una decisión:

Multinacional “X” (aspectos resaltantes)

- Excelente ambiente de trabajo, compañerismo y colaboración.

- Sueldo aceptable y suficiente.

- Cerca de casa (20 minutos) – Bien conectado con transporte público. No es necesario ir en vehículo.

- Posición media: Team Leader.

- Buena ubicación en una zona tranquila de la ciudad, con tiendas y restaurantes cerca.

- Jefes amables y compresivos. Reportando a dos jefes.

- Sin asistente personal.

- Poco estrés y un ritmo de trabajo más bien bajo.

- Libre acceso a Internet.

- 8 personas su cargo.

- Sistema informático conocido.

- Menos responsabilidades en sus acciones y algo de poder de decisión.

- Los subordinados actuales están bien formados y entrenados.

Multinacional “Y” (aspectos resaltantes)

- Incertidumbre en cómo será su nuevo entorno.

- Incremento en un 30% del sueldo actual.

- A 1 hora y 1/2 de casa – Escaso transporte público. Tal vez tenga que comprar un vehículo.

- Posición alta: Gerente.

- Ubicado en las afueras de la ciudad, en una zona industrial sin área comercial.

- Incertidumbre en cómo será su nuevo jefe, sólo reportará al Director.

- Con asistente personal.

- Algo de estrés y mucho trabajo pendiente.

- Acceso a Internet restringido.

- 20 personas a su cargo.

- Tendrá que aprender un sistema nuevo.

- Mucha responsabilidad en sus acciones y más poder de decisión.

- Incertidumbre en cuanto a la formación de los nuevos subordinados, tendrá que entrenarlos desde cero.

¿Qué recomendación le darían a Juan? ...

martes, 18 de septiembre de 2007

Caso práctico de Liderazgo Nº 1

Gabriela, la nueva gerente de Customer Service, ha sentido últimamente que José (uno de los supervisores en su dpto.) no la trata como antes.

Hoy, le solicitó a José que hiciera un par de horas extra el próximo viernes por la tarde, para terminar de entrenar a dos empleados nuevos, pero José se negó, cuando antes nunca había puesto inconvenientes en quedarse tiempo extra. Ella se quedó con la duda, de si José se opuso porque Gabriela se lo pidió cortés y formalmente usando las palabras “por favor”, porque ella es mujer o porque José quedó resentido cuando Gabriela obtuvo el puesto de Gerente del departamento en lugar de él hace ya un mes.

José también se había postulado para el puesto cuando ambos eran supervisores. Ambos comenzaron su carrera en la empresa hace unos 9 años atrás y desde entonces han ido “creciendo” juntos en la misma, se podría decir que hasta la promoción de ella, tenían una buena relación de compañeros y colaboraban uno con el otro cuando lo necesitaban.

Dado lo anterior opine y responda a lo siguiente:

  1. ¿Hubo un conflicto? ó ¿fue sólo una situación sin mayores consecuencias?
  2. Si hubo un conflicto ¿Cómo afectará al departamento y a la empresa?
  3. La próxima vez que Gabriela tenga que pedirle un trabajo a José, ¿cómo debería hacerlo?
  4. ¿Seguirá José actuando de forma negativa frente a Gabriela? Y si es así ¿Hasta cuando?
  5. ¿Qué haría usted si fuera el jefe de ambos?
Su opinión y experiencia en casos similares será apreciada.

domingo, 16 de septiembre de 2007

La asistente insustituible

Hace algunos años conocí a la mejor asistente administrativa (el término “secretaria” está en desuso) que he visto durante toda mi trayectoria corporativa. Era muy eficiente, puntual y extremadamente leal…casi perfecta.

Menciono esto, porque una de las cosas que más me motivaba de esa empresa (multinacional claro está) es precisamente esa eficiencia y dedicación que no he visto en ninguna otra de las empresas en las que he trabajado.

Se preguntarán que habrá sido de aquella asistente…pues sólo podemos escribirnos, ya que nos separa el océano atlántico.

Sigue leyendo... Lo anterior les dará una idea de lo importante que es tener a una persona capaz apoyando la gestión de los demás. Un(a) buen(a) asistente es muy importante hoy en día y se ha convertido en algo más que la persona que redacta cartas, ayuda a los demás, gestiona la agenda del departamnento o reserva los vuelos. Sobretodo en nuestro mundo actual en donde nos apoyamos más en el PDA, el laptop y el celular para organizarnos y gestionar muchas de nuestras funciones en la empresa.

Es por esto que deseo compartir lo que he aprendido a lo largo de los años sobre las condiciones que un(a) buen(a) asistente debe cumplir para apoyar nuestra gestión lo más eficientemente posible:

1.- Imagen y personalidad: La imagen del asistente será el reflejo del departamento o del jefe que tiene delante. No hablo de una chica (o chico) guapo(a), sino más bien de alguien con buena presencia, de vestimenta inmaculada, de buen arreglo e higiene personal, de buenos modales y educación. Este aspecto exterior será determinante para mantener una buena imagen del jefe y del departamento o empresa que dirige. Un(a) asistente debe ser alguien a quien le guste lo que hace, sabiendo que está “detrás” de otras personas apoyándolas.

2.- Formación y cultura: Una formación académica sólida junto a un nivel adecuado de cultura, ayudarán mucho en situaciones críticas que requieran de iniciativa, de cierto análisis y/o de toma de decisiones en ausencia de los demás. El manejo de idiomas, de sistemas informáticos y algo de protocolo son fundamentales. La continua formación es necesaria para actualizar y enriquecer los conocimientos.

3.- Iniciativa y pro-actividad: Los puntos 1 y 2 no son suficientes sin una buena disposición para hacer las cosas. Un(a) asistente moderno(a) debe adelantarse a los hechos, debe ser intuitivo y previsor para poder lidiar con los contratiempos sin afectar la agenda y sobretodo debe tomar la iniciativa cuando sea necesario sopesando los pro y los contra con inteligencia, sabiendo cuando y donde presionar (o no hacerlo), utilizando el halo de autoridad que le sea otorgado.

4.- Organización, orden y gestión del tiempo: Es fundamental tener a alguien que sepa organizarse haciendo el mayor número de cosas en el menor tiempo posible. El manejo y cumplimiento de la agenda, el seguimiento de las tareas y el orden de los archivos y demás papeles será determinante para una buena gestión.

5.- Lealtad y reserva: La confianza es otra condición “sin ecuanon” en un(a) asistente, debido a la gran cantidad de temas confidenciales (a veces personales) que gestiona. Es necesario que se trate de una persona capaz de mantener la boca cerrada y que sea totalmente leal en cualquier tipo de situación, esto último la hará invaluable, ya que todo lo demás se le puede enseñar, pero la confianza simplemente está o no está en las personas.

Es importante reconocer que el asistente perfecto no existe y que sólo podemos lograr tener un(a) asistente adecuado para el tipo de empresa determinada. Mucho dependerá de la “química” entre los demás y el/la asistente, así como también de la buena disposición y dedicación que todos tengan.

Para terminar debo mencionar que algunas empresas optan por tener un pool de asistentes y/o los(as) contratan bajo la figura de outsourcing. Según mi experiencia, estas personas son y serán menos productivas que aquellas en nómina de empresa (plantilla). Habría que determinar el costo de la ineficiencia Vs. el costo del headcount.

sábado, 15 de septiembre de 2007

¿Es realmente necesario tener un MBA?

Es innegable que un MBA otorga notoriedad, valor y prestigio a nuestro currículum, este hecho es indiscutible. Más importante aún, es que los conocimientos adquiridos a lo largo del curso son invaluables y muy útiles en diversos ámbitos. Pero… la pregunta sigue ¿Realmente necesitamos un MBA?

No se trata de restar importancia a los MBA, ni quitarles mérito alguno. Se trata más bien de darles y buscarles el verdadero sentido que tienen, determinando su costo-valor y su aplicabilidad de acuerdo a cada caso. Considerando que en muchos de estos casos (cada vez más), no es necesario (ni prudente) realizar un MBA, sólo si se quiere obtener mejores ingresos y en otros casos es hasta contraproducente realizarlo, según el objetivo laboral que estamos persiguiendo, ya sea a corto o largo plazo.

Sigue leyendo... Este tema ha creado polémica a partir del año 2.000 cuando muchos graduados con MBA se dieron cuenta que no podrían rentabilizar la inversión hecha en el tiempo que esperaban, debido a la gran cantidad de candidatos con MBA existentes ya en el mercado. Con un número siempre en aumento, cada vez será más difícil obtener una mejor promesa de ingresos y mejores posiciones en la empresa luego del sacrificio y el gasto que representa estudiar un MBA.

El problema se agudiza para los que cursan un MBA “porque si” o porque es lo que sigue en una línea continuada de estudios; lo cual no tiene mucho sentido si aún no se está trabajando en un área determinada o si no se tiene clara la industria a la que se desea acceder. Distinto es si esa persona está ya inserta en una industria congruente con su profesión y además, agrega un MBA a sus conocimientos, pues tendrá más posibilidades de cumplir sus metas y de obtener mayores ingresos con mejores cargos.

Los programas MBA todavía mantienen su prestigio (y atractivo) aunque es evidente que se han distendido e incluso yo diría que desprestigiado, debido a la gran cantidad de oferta existente para acceder a los mismos, sobretodo en instituciones poco reconocidas y/o nuevas, incluyendo también la oferta virtual. Además, la mayoría de los programas son excesivamente caros y por lo general requieren de financiamiento, el cual ya no es amortizable como lo era hace unos años. Otro inconveniente es el sacrificio personal y familiar que deben hacer los estudiantes para culminar el programa medio de 1-2 años en donde han de utilizar e invertir muchos fines de semana y tiempo familiar para poder cumplir con el plan de estudios.

Antes de considerar realizar un MBA ten en cuenta lo siguiente:

1.- No fijar como único objetivo el obtener más ingresos y mejores posiciones, ya que tal vez nunca lleguen a materializarse.

2.- No endeudarse sólo para estudiar un MBA “porque si”, es muy posible que luego no puedas amortizar (o recuperar) la inversión.

3.- Preparar a la familia y hacerles saber claramente que el sacrificio será de todos durante el tiempo que dure el curso, dar ejemplos y buscar experiencias de otros en Internet es recomendable.

4.- Tener contactos que puedan “apoyarnos” y recomendarnos en las empresas a las que aspiramos ascender o acceder.

5.- Elige un programa que se adapte lo más posible a tus ingresos, tu trabajo y tu vida personal, el no hacerlo te traerá malas consecuencias.

6.- No comenzar el MBA apenas terminar la universidad; un tiempo prudencial entre 3 y 5 años en el mundo laboral te dará una orientación valiosa de lo que quieres hacer, recuerda que la profesionalidad se obtiene en el ejercicio profesional.

Deja tus comentarios si tienes experiencia en este tema.

lunes, 10 de septiembre de 2007

La Supervisión…¿Una ciencia o un arte?

El Supervisor debe inspirarse todos los días, dejando de lado y ocultando ante los demás su estado de ánimo, para poder transmitir confianza a sus subordinados. Estos lo seguirán, no por ser el jefe (que ya lo es), sino porque creen y confían en él. Aunque no compartan su forma de pensar, tampoco cuestionarán su liderazgo, pues se sentirán seguros de tener al frente a alguien que sabe lo que hace y que estará siempre allí para apoyarlos.

No hace falta exponer aburridos conceptos sobre la Supervisión para aclarar si es una ciencia o un arte, pero es necesario dejar claro que se trata de un proceso, que por un lado requiere: planificar, organizar, dirigir, ejecutar y retroalimentar constantemente, lo cual ciertamente suena a procedimiento científico. Pero por otro lado exige que el Supervisor posea características especiales e individuales para poder asumir dicho proceso, así como mucha constancia, dedicación y perseverancia, cualidades propias de muchos artistas.

Sigue leyendo... En base a lo anterior y a mi propia experiencia, creo no equivocarme al concluir que la Supervisión es realmente una ciencia, pero Supervisar es un arte.

La Supervisión de personas involucra al factor humano con todas sus complejidades y diferencias individuales. Un Supervisor debe entonces convertirse en artista uniendo el proceso científico a su imaginación creadora, para obtener como resultado un equipo (humano) motivado, bien entrenado y eficiente.

Es fundamental separar los conceptos de Supervisar y Gerenciar, que aunque relacionados no deben ser confundidos. La Supervisión está más relacionada a los recursos humanos (y al liderazgo), mientras que la Gerencia está relacionada, tanto a los RRHH, como a la gestión de los recursos financieros y de valor tangible en conjunto.

La Supervisión vista desde la óptica corporativa.

La Supervisión requiere de liderazgo y esa es una condición que no todos los seres humanos tienen. Así funciona nuestra especie, es algo natural, pues no todos podemos ser líderes. Las Corporaciones Multinacionales aún caen en el error de promover a algunos individuos con poca o nula capacidad de liderazgo a puestos de supervisión. Esto sólo trae ineficiencia en la producción, retrasos, mal ambiente de trabajo y sobretodo pérdida de dinero, tiempo y esfuerzo.

Aún a sabiendas de lo anterior; la mini-sociedad que subyace en las empresas multinacionales actuales y la gran cantidad de personas que trabajan en ellas, crearán los factores que (lamentablemente) contribuirán a promover al puesto de Supervisores, Gerentes y Directores, a personas que deberían seguir detrás de los verdaderos líderes. Así tendremos promociones y ascensos de tipo social, donde se elige a las personas por sus nexos o buenas relaciones con “los de arriba”, en total detrimento de otros candidatos mejor preparados para liderar y claro en perjuicio de verdaderos líderes (ya en puestos de supervisión), que tendrán que competir con elementos ineficientes pero bien conectados socialmente.

Éste es uno de los factores que está convirtiendo a muchas multinacionales en compañías cada vez más burocráticas y menos eficientes y es precisamente lo que nosotros, como entes activos en nuestras respectivas empresas, debemos evitar. Debemos promover y ayudar a que promuevan a las personas idóneas para una posición de supervisión, ya que de lo contrario estaremos perjudicando a la corporación y a la larga, a nosotros mismos.

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