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jueves, 28 de agosto de 2008

¿Qué pasa cuando la mujer es la que lleva el pan a casa?

Estemos claros, en esta época de incertidumbre económica en donde necesariamente ambos cónyuges deben trabajar para poder hacer frente a las obligaciones familiares y en donde un sólo salario ya no alcanza para vivir. Hemos de reconocer que la mujer está jugando un papel muy importante, pues se ha convertido en una pieza fundamental para poder mantener la casa a flote, independientemente de su sueldo.

Aquellos años en que el marido (o el hombre) tenía el deber de llevar el pan a casa han dejado de ser un icono para convertirse en historias pintorescas del pasado. No obstante y a pesar de que es bien sabido que muchas mujeres ya ganan más que sus maridos, siguen perdurando en nuestras sociedades modernas y de una forma inconsciente, una cultura aún moldeada sobre el rol que cada sexo tiene asignado ó "debería cumplir" en una relación de pareja.

De esta forma el hombre siente la necesidad de seguir perpetuando su identidad, en base a la expectativa que nuestra sociedad le ha impuesto culturalmente. Así que se sigue confiando en que sea él el principal proveedor del hogar. Mientras que las mujeres dividen su conducta inconsciente en aceptar o desdeñar su condición secundaria, dependiendo del ambiente familiar y social al que hayan estado expuestas durante su infancia.

Entonces ¿qué pasa cuando la mujer “se pone los pantalones” y se convierte en el principal (y a veces único) proveedor para la economía familiar?…

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Es evidente que en estos casos se genera un estrés en la relación de pareja que será superado o no dependiendo de factores como: la dinámica familiar, los problemas de identidad de ambos cónyuges y el juego de poder que exista en la relación.

El mayor problema es que el dinero trae consigo la autoridad, ya sea de forma impuesta o inconsciente. Así que las mujeres que “llevan el pan a casa” sienten una mayor sensación de poder, que les brinda la posibilidad de imponerse en muchos asuntos que tradicionalmente eran decididos por los hombres y que crean un claro desafío a las atribuciones y privilegios que los hombres han dado por sentado al haberse criado en una cultura de identidad masculina tradicional.

En mi opinión, el hombre debe aceptar de buena gana (e incluso celebrar) que su mujer sea la principal proveedora a la economía familiar, pues está claro que representa una clara ventaja para ambos. No se trata de una competición, sino de buscar las fórmulas para obtener los mayores ingresos posibles provengan de donde provengan, pues a la final redundará en beneficio de los dos. Así que la vieja premisa de que la relación viene dada por la protección del marido en términos monetarios debe quedar descartada totalmente.

De esta forma el hombre tendrá que ser (o convertirse en): maduro, moderno y abierto, para poder superar los clichés sociales que encontrará a su alrededor y para empezar a sentirse cómodo con una mujer que gane más que él… y al mismo tiempo la mujer deberá de dejar atrás los estereotipos que la recluyen en el pasado, cuando por razones sociales debía quedarse en casa limpiando cocinando y cuidando de los hijos.

Cloe Madanes, terapeuta matrimonial y autora del libro Terapia Familiar Estratégica señala:

“Hay un estereotipo cultural según el cual una mujer poderosa es menos femenina, deseable y atractiva que otra que no lo sea”. “Mientras que un hombre exitoso es elogiado por sus logros, una mujer exitosa teme perder el amor de su esposo, de sus hijos y de sus padres si luce demasiado fuerte financieramente. Que Dios la libre de ganar más que su esposo —o peor aún, su padre”.
Reflexiones: Es necesario acelerar la eliminación de falsos tabúes y conceptos culturales obsoletos que detienen nuestro crecimiento personal y nuestro bienestar familiar.

En la sociedad occidental moderna hemos de aceptar que prácticamente todos somos trabajadores en activo sin importar nuestro sexo y que por ende no debe haber distinción de género en relación al nivel de remuneración que cada quién percibe, más que por el trabajo o labor que se desempeña.

Le toca también a la sociedad empezar a madurar y a cambiar paradigmas que sólo retraen el crecimiento cultural de las personas, abriendo brechas en donde no debería de haberlas.

Aunque bien es cierto que este tema es mucho más complejo de lo que podría extenderme aquí, también es cierto que su solución es tan simple como un cambio de mentalidad. Las tradiciones están haciendo mucho daño en este sentido, así que este cambio tal vez sea conseguido al cabo de un par de generaciones más. Es posible que dentro de un par de décadas podamos ver avances en las relaciones de pareja con dos sueldos, en donde no cabrán las comparaciones ni las reformulaciones negativas de la masculinidad y la feminidad.

Sin duda, conseguir esto requerirá de un sacrificio cultural que deberá ser asumido como una etapa de superación y maduración social en las parejas, todo en función de buscar el equilibrio que la nueva sociedad abierta y no discriminatoria requiere.


Fuentes, organismos y artículos relacionados:

Instituto de la mujer
Minutouno
Chichicaste
Estampas


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23 comentarios:

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

Eso es algo lógico en nuestras sociedades machistas, donde el hombre para ser hombre debe superar en todo a la mujer, gran error.

Ya me desearía yo una mujer que gane ojala 10 veces mas que yo, para que saquemos adelante a una familia cómodamente, y con un esfuerzo compartido.

Creo que ganar menos o ganar más, no nos hace ni mejores ni peores seres humanos, creo que es justo que si alguien se esfuerza, que se gane su buen sueldo.
Saludos

optimainfinito.com dijo...

Estoy de acuerdo con lo que comentas. Creo que todavía nos queda un largo recorrido para alcanzar la plena igualdad y creo que tanto hombres como mujeres deben cambiar su mentalidad al respecto.

La retribución debería ser únicamente función del valor que se aporta a la empresa, no de si eres hombre o mujer, joven o viejo o cualquier otra variable similar.

Una vez más, post muy interesante y digno de reflexión.

JM

Directivo Pyme dijo...

Totalmente de acuerdo con el post y ambos comentarios.

El ser humano se define así mismo por lo que és y el valor que aporta a los que le rodean.

Si el valor que aporta en su parcela profesional, le genera mayor entrada de ingresos mejor que mejor, independientemente sea hombre o mujer.

En relación a la frase de la autora que indicas, personalmente una mujer poderosa es si cabe más atractiva y deseable, ¿no? ;-) (yo no estoy dominado por ese esterotipo, jeje)

PD: Estoy encantado de que mi mujer ingrese más que yo y de momento no es ningún problema en la relación. Me aguanta por motivos ajenos al dinero (¿seré un encanto?).

Esto nos aporta mas estabilidad, la libertad de decidir nuestro futuro profesional según nuestras espectativas y disfrutar de mas actividades.

PD: Es más, es poderosa ;-)

SuKi dijo...

Bueno, bueno, interesante artículo que me toca de cerca (al ser mujer y luchadora por la igualdad de derechos entre sexos).

Nunca hablo de igualdad de sexos: es algo evidente, basta con mirarnos y es un hecho: no somos iguales. Pero, eso no quiere ni querrá decir que, cultural y socialmente, haya impuestos unos roles definidos o papeles para cada uno; sino todo lo contrario. Una de las cosas que definen al ser humano como persona (y no animal) es su habilidad de adaptación y el uso de la inteligencia para aceptar, entre otras cosas, los cambios que esto conlleva.

Por tanto (y como bien decís), en esta sociedad en la que vivimos, creo que por encima de que sea el hombre o la mujer quien gane más hay que valorar el total de ingresos de la familia y, si es la mujer la que gana más... bienvenido sea!!!

Genial artículo, Senior Manager, para romper con los tabúes que, por desgracia, todavía existen.

Y para terminar (no quiero enrollarme más, pero es éste uno de los temas que más me gusta para debatir) comentaré que las que vivimos en España podemos sentirnos afortunadas, porque aún hoy, en el siglo XXI hay infinidad de comunidades y sociedades donde esto no es así y la mujer sigue siendo prácticamente anulada.

Un saludo y genial el post, bravo :)

Juan Martínez de Salinas dijo...

Hola SM,

Una vez más excelente reflexión.

Las cosas han cambiado mucho respecto a este tema aunque aun queda mucho camino por recorrer.

Hay muchos hombres que compiten con sus mujeres por cobrar más que ellas por orgullo. No se trata de quien cobra más sino de lo que se aporta a la pareja independientemente de quien gane más.

Este tipo de actitudes no son más que estereotipos machistas sin fundamento alguno. Las mujeres no es que puedan sino que deben cobrar igual o más que los hombres porque lo que importa es la valía de la persona y no si se es hombre o mujer.

Por lo tanto, debemos avanzar y cambiar el chip definitivamente.

Oscar dijo...

Totalmente deacuerdo con el artículo y con los comentarios.

La mejor conducta es ser inteligente, me quedo con la frase "no es una competición". Pienso que somos un equipo. En mi caso no sólo miramos el salario sino la situación laboral de cada uno: motivación, horarios,... y procuramos estar lo mejor posible cada uno en su trabajo, si es necesario un cambio se lucha por cambiar. En mi caso no hay esos cliches, simplemente buscamos la mejor solución para el conjunto y la solución más justa.

En la sociedad no se, a mi me parece que la igualdad es tan normal...para mi es como labarse los dientes después de comer.

Un saludo.

eKaizen dijo...

Buenas; nosotros procuramos vivir en la línea que comenta Oscar. Ambos trabajamos, por tanto ambos aportamos. Y los dos tenemos que repartir responsabilidades dentro y fuera del hogar.

Pero desafortunadamente no todo el mundo ve las cosas así; sigue habiendo mucha gente que continúa pensando que el hombre es el "cazador" que debe de traer la "caza a la cueva". Es cuestión de tiempo el que se vayan borrando estas ideas y veamos como algo normal, que la mujer gane más dinero que el hombre o sea la que "lleve los pantalones".

Tiempo al tiempo. Saludos

porfineslunes dijo...

Normalmente tus escritos suelen ser bastante equilibrados en sus opiniones, pero hete aquí que intentas echar un capote a las mujeres y criticas lo del machismo, mientras a ti mismo se te "escapa" eso mismo, casi sin querer y desde el primer párrafo, ¿cómo si no sería de entender que escribas las siguiente frase?

la mujer está jugando un papel muy importante, pues se ha convertido en una pieza fundamental para poder mantener la casa a flote

Amigo mío, por si n te había quedado claro, la mujer SIEMPRE ha sido la pieza fundamental, incluso más que le hombre, a la hora de mantener la casa a flote, desde hace siglos!!! los hombres cazaban, y cuando podían se iban con otra más joven, más rica o más atractiva, mejor para su propia supervivencia, mientras que las mujeres lo sacrificaban todo siempre no por ellas, sino primero por sus hijos, y luego por sus esposos. Ellas siempre hipotecaron su propia felicidad por la de sus familias y muchas veces eran abandonadas a capricho por sus maridos, o estos morían en las guerras, mientras ellas no tenían derecho ni al descanso ni al error de dejarse matar por su familia.

Ahí se le ha visto a Ud el pelo, cuando ha considerado que solamente cuando la mujer trabaja fuera de casa "contribuye" y además, de manera "fundamental" a su hogar. Ese es el error de la mayoría de los hombres en pensar así, y es por eso que el machismo velado sigue existiendo por muchos posts como estos que se escriban.

Siento la perorata.

gemasanchezgarcia dijo...

Como todos vemos claramente, lamentablemente aún estando en el siglo XXI, las mujeres debemos enfrentarnos a 2 problemas: que debemos demostrar muchas más cosas para obtener las mismas compensaciones/reconocimientos y que muchos hombres se acomplejan (hablando del ámbito personal) ante una mujer de éxito profesional. Espero que algún día esto cambie, pero pienso que todavía nos queda muchísimo camino por recorrer.

alycie dijo...

Realmente es la mujer la que hace familia y a mi me, encontró en la calle. Los hombres somos prescindibles, como han demostrado, los ejércitos, la emigración, la minería y ... la realidad, sólo percibido adecuadamente por Muhammad Yunus

Jaime dijo...

Pues yo creo que depende,

yo tengo un amigo que su pareja gana el doble o el triple que él. Y lo lleva la mar de bien.

A mí tampoco me molestaría, la verdad. A ver si sucede eso tan bonito de que la chica te invite a cenar, te pague las copas y esas cosas.

P.D.: Yo soy de los que considero que las mujeres son las que tienen le machismo más metido en la cabeza. La mayoría diríais que es descortés que en la primera cita no pague el hombre la cena por ejemplo...

Saludos,

Jaime

Avelino Vallina dijo...

Muy interesante asunto.
Durante un tiempo mi esposa aportaba más dinero y tenía un puesto de más relevancia que el mío y eso nunca afectó a nuestra relación. Lo importante es el dinero que llega a casa, no quién lo aporta. Siempre hemos estado de acuerdo en eso.
Sin embargo, conozco muchos casos en los que cuando es la mujer la única que tiene ingresos o éstos son mucho más elevados que los del marido, la esposa le pone las maletas en la puerta porque "no está dispuesta a tener un mantenido".
Hombres y mujeres somos personas y como tales tenemos defectos (muchos defectos); cuanto más se aproximan los roles sociales que desempeñan, más defectos comparten.

Saludos.

José Luis del Campo Villares dijo...

Buenas noches.
Me ha gustado mucho el tema porque es mi caso actualmente cuando hasta hace unos años era el caso contrario.
En teoría estoy de acuerdo pero llevado a la práctica es algo más complejo que un simple cambio de mentalidad.
Cuando ambos sexos tienen asumido un "rol" de antemano, sea correcto o adecuado o no, un intercambio de roles, y más dentro de una pareja, es un problema de dos. Alguien tiene que asumir que su rol ha cambiado, por decirlo de algún modo, aumentando en importancia, mientras que otro debe asumir que su rol ha perdido importanica. Y claro está que el segundo, como humano que es, no lo acepterá inicialmente de buena gana.Añadiendose el hecho de que ya no es sólo un rol, sino que hay una cultura ancestral que lo respalda.
Estamos por tanto hablando de cambios de conducta y cambios culturales, y es esto último lo que si que es complejo, el cambio de cultura. La dificultad de cambiar es directamente proporcional a la antiguedad que posea la cultura impuesta. Por lo tanto creo que aún cambiando de mentalidad los miembros de la pareja, el ambiente social que le rodea (la cultura o uso social), aún puede influir mucho (familiares, amigos,...). El famoso "que dirán".

raizen dijo...

Acá en Venezuela tanto el hombre como la mujer trabajan, ya aquello de que el hombre era quien mantenía el hogar quedó atrás hace muchos años. Creo que como opinan la gran mayoría es cuestion de mentalidad y cultura. Crecer en ese aspecto es primordial para el bien vivir en este mundo que cada día se vuelve más exigente.
Interesante tema Senior manager.

Saludos

Yoriento dijo...

Estoy con POR FIN ES LUNES.

El machismo que nos afecta a todos sigue trabajando de manera velada aunque con las formas políticamente correctas de las declaraciones bien intencionadas.

De forma más frecuente cada día mostramos actitudes positivas hacia la igualdad pero nuestros comportamientos diarios, en el hogar, en el trabajo y en la vida cotidinana, siguen siendo otros muy distintos.

Lejos de culpabilizarnos simplemente se trata de reforzar más la autocrítica y recompensar los verdaderos comportamientos igualitarios, no solo las conductas verbales, por una y otra parte porque también las mujeres discriminan.

Pues eso, que entre el decir y el hacer sigue estando la diferencia, y que los consejos y las declaraciones no bastan. :-)

Senior Manager dijo...

Hola Roy:
Lamentablemente la sociedad estará igual al menos un par de generaciones más, hasta que quede extirpada la paria del machismo, algún día la gente entenderá que, como bien dices, no somos ni mejores ni peores siempre que haya esfuerzo habrá compensaciones.

Hola optimainfinito:
Pues yo creo que el camino no es tan largo y cada vez se acorta más. Las mujeres han avanzado en el terreno de las igualdades y creo que falta poco para que no veamos más diferencias.

Hola directivo pyme:
Ciertamente hay que ver las ventajas de cada situación y nada define mejor este tema que tu frase: "Esto nos aporta mas estabilidad, la libertad de decidir nuestro futuro profesional según nuestras espectativas y disfrutar de mas actividades."

Hola Suki:
Precisamente el hecho de ser diferentes es una gran ventaja pues nos complementa y nos permite juntar esfuerzos en aras del bien común.

Hola Juan:
Es cierto, no se trata de una competencia, sino de una carrera de relevo en donde cada cónyuge se va pasando el testigo de acuerdo a las condiciones y posibilidades de cada uno.

Hola Oscar:
Me gustó tu acercamiento al tema al tratar el matrimonio como un equipo...creo que desde esa óptica las parejas pueden ganar mucho en valores de aportación mutua.


Hola Ekaizen:
Mi caso es similar al tuyo y también estoy en desacuerdo con el machismo cultural impuesto, hay que erradicarlo por completo.

Hola porfineslunes:
Gracias por tu intervención, ya que propicia el debate. La frase que mencionas es sólo una opinión basada en la realidad, pues no podemos negar que hace apenas unas décadas la mayoría de las mujeres no trabajaba de manera (formalmente) remunerada y su valioso aporte al hogar se confinaba a las labores domésticas, salvo algunas excepciones. Así que me refería a la remuneración metálica en si y no al papel fundamental que juegan para mantener el hogar a flote ni a la contribución de las mujeres en el hogar en todos los sentidos, en lo que concuerdo contigo que es de vital importancia. Por cierto, yo no pienso que exista discriminación femenina, lo que realmente hay es auto-discriminación femenina.


Hola Gema:
Yo estoy de tu lado en eso de las reivindicaciones, espero que se cumplan pronto.


Hola alycie:
Muy acorde tu cita con el tema...gracias.


Hola Jaime:
Así es, las mujeres son las primeras impulsoras del machismo y la mayoría lo hace de forma incosnciente...Por cierto a mi también me gustaría que mi mujer ganase más que yo.

Hola Avelino:
Opino igual que tú, el hecho de que la mujer gane más es a veces una bendición, pero la coloca a ella en posición de menospreciar a la pareja por culpa de su feminismo, que es igual de malo que el machismo.


Hola José Luis:
Muy buena tu intervención en el caso de los roles de la pareja. Creo que los roles ls hemos acuñado en nuestra cultura y hasta que no pasen algunos años seguiremos viendo los más tradicionales.

Hola Raizen:
Pues si, la cultura es fundamental en este tema. Gracias por mostrar el aspecto venezolano al resto de lectores, ya sabes que Vzla. es mi segunda patria...a veces la primera, cuando me olvido de quién la gobierna...

Concha Barbero de Dompablo dijo...

Lo has planteado tan claramente que poco más se puede añadir. Creo que la mayor o menor aceptación de una situación así, similar a la de tener a tu esposa por jefa, por ejemplo, depende del grado de madurez psicológica y emocional de las personas que se encuentran en esa circusntancia. Más difícil en el caso de los hombres, por la carga cultural y social a la que te refieres. Pero una persona segura de sí misma acepta el papel que le toque desempeñar, en uno y otro caso. Quien no ha madurado, independientemente de la edad que tenga, abusará de su condición de poder (en el caso de la mujer que "lleva los pantalones") o renegará de su posición secundaria (en el caso de los hombres "mantenidos").

Un saludo

epampliega dijo...

Hola SM:

Personalmente, si entre mi mujer y yo ganamos 100, y mi mujer consigue que le paguen 50 más, nos vamos a Costa Rica, que ya tenemos ganas porque con los 100 no nos alcanza. Creo que me sentiría igual, pero para hablar en propiedad, tendría que verme en la situación. Ahora, ¿qué pasa con la sociedad, esa sociedad de bajitos, morenos, cabreados y cantamañanas?, que en muchos aspectos es la sociedad española actual. Pues con seguridad que alguno –o alguna- entraría a degüello, a clavarte siete centímetros de acero entre los omoplatos en una conversación similar a la siguiente:

- Hola Enrique, felicidades, por lo de tu mujer.
- Sí, bueno, ha cambiado de look pero no es para tanto.
- No, no, que me refiero a lo del ascenso.
- Ah, gracias, se lo merece, es de lo mejorcito que queda.
- Y, ¿qué tal se lleva eso de que tu mujer gane más que tú?
- Pues mira, dame la dirección del hotel al que vas a ir a Benidorm con Juan y los chicos.
- Eh, sí, claro, ¿para qué?
- Para mandarte una postal desde Costa Rica.

Leí hace tiempo que las buenas personas hablan de ideas, las personas normales de cosas, y las malas personas de otras personas. Puede que no siempre se ajuste a la realidad pero es una buena guía.

Si en la familia gana más la “miembra” que el “miembro”, tanto da. El problema es cómo te afecte el “qué dirán”.

Muy buen post.

PD.- Que dice mi santa que no se considera una pieza.

Senior Manager dijo...

Hola Yoriento:
Sin ánimos de parecer politicamente incorrecto y aunque podría interpretarse que en una mano lo digo y en la otra no lo siento... Mi postura es la de contribuir a que las mujeres puedan continuar en su camino hacia la igualdad total, independientemente de cómo alguien haya interpretado mi post. Y no porque yo no piense que somos "iguales", sino porque otros no lo piensan así, incluyendo mujeres.
En todo caso es muy cierto lo que apuntas, ya que la cultura actual se muestra en apariencia inclinada a abogar por temas de igualdad(sexo, xenofobia, inmigración, homosexualidad), y manifiestan estar de acuerdo con ellos, pero sólo de la boca hacia afuera, pues muy adentro siguen siendo machistas, feministas, etc...etc. Siento defraudarte, pero no es mi caso.
Slds
SM

Hola Concha:
Es cierto, aquí lo principal es dejar finalmente de lado nuestra herencia cultural sobre el tema y empezar a pensar con identidad propia. La clave está en la seguridad y madurez que tengamos en nosotros mismos para abordar temas de este tipo.

Senior Manager dijo...

Hola Enrique:
Bueno, primero que nada, si de verdad te vas a Costa Rica espero que la pases bien...
Es la realidad de nuestra sociedad aún machista actual y es también la triste enseñanza que aprendimos de pequeños. Sólo queda cambiar la mentalidad para poder llenarnos de diálogos como los que expones... Algún día estaremos en posición de quitarnoes esa fama de machos que tenemos y espero que sea con nuestras mujeres ganado cada vez más.

Yoriento dijo...

Hombre, SM, como te imaginas con mi comentario sobre las patentes diferencias entre decir y hacer no hablaba especificamente de ti ni de ninguna persona en concreto.

Creo que la tendencia a ser políticamente correcto de puertas para afuera es algo generalizado, nos afecta a todos en muchos temas.

Senior Manager dijo...

Hola Yoriento:
Tranquilo que no me sentí aludido por tu comentario...Es que me gusta hundir la espinita, ya me conoces (je je)
Que termines de pasar bien tu Domingo y gracias por tu valioso y sincero aporte.
Saludos
SM

Directivo Pyme dijo...

A todas luces Costa Rica es un gran destino. A disfrutar...

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