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lunes, 19 de noviembre de 2007

Hablando de conflictos y democracia en la empresa

La convivencia dentro de las empresas es un tema difícil de afrontar pues exige negociación permanente. La eterna colisión de intereses individuales origina conflictos que sólo pueden resolverse con diálogo, comprensión y acuerdos entre las partes.

Existe otra alternativa, que con tristeza debo reconocer es la más utilizada…Los enfrentamientos, en donde pareciera haber un ganador y un vencedor, pero en donde definitivamente todos pierden, ya que ayudan a perpetuar el problema indefinidamente y hacen que luego se pueda derivar hacia nuevos conflictos ocasionando problemas más profundos, que poco a poco se van arraigando y convirtiéndose en más complicados de resolver en el tiempo.

En un controversial y polémico post de Yoriento en donde participó activamente Ari …ella comentó y cito:

..."Creo que una empresa es una micro-sociedad y por tanto, es más que necesaria la democracia, de lo contrario a lo único que se puede abocar es al conflicto..."

Yo le respondí que no veía cómo ese concepto podía caber en una multinacional. Pero ahora debo reconocer que estaba en un error al emitir esa mí opinión y que tal vez en definitiva si tenga cabida.

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Sencillamente me di cuenta que en una “sociedad” empresarial avanzada debería haber espacios que promuevan la “democracia” en base a una permanente negociación participativa, hasta convertir el acto de negociar en un hábito que impregne todas y cada una de las posibles relaciones que se puedan establecer entre los diferentes departamentos, todo dentro de una concepción de servicio hacia los demás y no como una pugna por conseguir alguna cuota de poder a cualquier precio.

El conflicto aunque a veces necesario y otras veces inevitable, se puede dirimir de muchas formas incluso sin necesidad de seguir las reglas o las normas de la empresa, siempre que el fin sea terminar con él o al menos sentar las bases para una negociación ganar-ganar. El resultado mostrará el grado de madurez que tienen los empleados de la empresa y la posibilidad de la convivencia entre ellos cuando surjan situaciones o ambientes hostiles.

Este grado de madurez o de inmunidad a los conflictos, se puede medir incluso por la capacidad que tengan los empleados de resolver de forma equitativa y si se quiere justa los conflictos que puedan surgir. Por lo general las empresas más antiguas tienen mayor grado de madurez, ya que se concilia mejor cuando han pasado años de ejercicio “democrático” conciliando dentro de un mismo grupo de empleados.

Acepto pues el término “democracia” en mi vocabulario empresarial y de ahora en adelante los sabré aplicar en consecuencia.

4 comentarios:

Víbora dijo...

Yo lo veo más como una democracia limitada.

Hay asuntos que se negocian y acuerdan, pero hay otros en los que decide el jefe sin discusión.

Digamos que es más como una familia. Se pueden hablar las cosas y escuchar a todos, pero el lugar de vacaciones lo deciden los padres.

Ya he pasado por un exceso de democracia y las decisiones se alargaban y los problemas se enquistaban y, finalmente, tenía que entrar la dirección a saco.

Así que me va mejor con una dirección dialogante y participativa que con una pura democracia.

Una anécdota de exceso de democracia: En un gran hospital se decidió democratizar la toma de decisiones y participaban todos los sectores, elegidos en función del número de trabajadores. Hubo un momento en el que los horarios de quirófano lo establecieron entre las limpiadoras, los celadores y el personal de cafetería, pues sumaban más votos que los cirujanos. Incluso en una reunión se llegó a discutir cómo priorizar las intervenciones sin contar con la opinión de los jefes clínicos. Finalmente, se acabó con ese monstruo, pues se comenzaba a jugar con la salud de los pacientes.

Senior Manager dijo...

Hola víbora:
Pues si, realmente es una especie de democracia concertada y por su puesto limitada considerando la línea natural de mando de cualquier empresa, en donde tiene cabida tú analogía sobre la familia.
Lo que quería decir es que la participación es importante y que la opinión de todos cuenta...así como en las democracias...o al menos como en algunas.

Adry dijo...

El problema con la democracia es que está rayada. Sin embargo, si uno profundiza en el significado y las implicaciones que derivan de este término, se encuentra con un mundo rico en posibilidades comunicacionales y de convivencias. Es difícil que una empresa salga adelante sin el trabajo en equipo. Y cuando hablo de equipo me refiero desde el presidente de la empresa hasta el que pasa el trapeador. Todos y cada uno de ellos, es necesario para un funcionamiento óptimo, y por tanto, es necesario también, sensibilizarse ante el otro. Que se yo... llámame idealista, porque lo soy, pero me gusta el mundo que imagino. Un abrazo.

Senior Manager: dijo...

Hola adry:
Pues déjame decirte que lo principal es imaginar, no se puede crear si no lo imaginamos primero, así que diste en el clavo...Nunca dejes de ser idealista, pues son nuestras ideas lo que no hace grandes y únicos.
Gracias por tu visita.

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