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sábado, 24 de mayo de 2008

Cómo afecta nuestra cultura la falta de flexibilidad horaria en las empresas

La flexibilidad horaria ha tomado cierta relevancia en los últimos años y la presión que están ejerciendo las empresas multinacionales en sus filiales alrededor del mundo está comenzando a hacer efecto para iniciar un cambio radical en la cultura horaria a la que estamos acostumbrados en Europa y América.

Los horarios de trabajo de los norteamericanos y los latinoamericanos sólo concuerdan con los europeos nórdicos, pero no con los europeos mediterráneos, sobretodo en lo concerniente a la hora de salida y al tiempo establecido para comer al mediodía.

Una solución intermedia podría ser el establecimiento de un horario flexible, permitiendo que los trabajadores puedan acogerse a realizar horarios comprimidos o extendidos dependiendo de su carga de trabajo semanal, en la que el personal que trabaja más horas al día a cambio tenga un día o medio día libre a la semana.

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En España y Latinoamérica la hora de entrada y salida del trabajo es una de las medidas más generalizadas entre las empresas. No obstante, ya son muchas las corporaciones (en su mayoría multinacionales) que en los últimos años han tomado medidas que afectan al horario que realizan sus trabajadores. La medida más común es la de ofrecer una franja amplia de entrada y salida con una sola hora para la comida.

Por otro lado, las pymes y pequeñas empresas siguen siendo más tímidas, por lo que también son pocas las que permiten estas últimas opciones.

Entre las grandes empresas que han tomado medidas en aras de la flexibilidad horaria en España encontramos a Procter & Gamble, donde la posibilidad de acogerse a una reducción de jornada está abierta a todos los empleados, con la única condición de estudiar cómo el volumen de trabajo repercute en el resto del equipo. Viena, una cadena catalana de 24 establecimientos de restauración y con una plantilla de 1.173 personas, es otra de las excepciones. El 60% de la plantilla trabaja a tiempo parcial, algunos de ellos en los llamados puestos compartidos. Una modalidad que consiste en que dos personas comparten el mismo puesto de trabajo, y que obliga a que el perfil de los empleados sea similar para poder compartir las mismas responsabilidades. También en IBM, donde algunas secretarias comparten el mismo puesto de trabajo para cubrir las necesidades de un directivo con un horario muy extenso.

En esta línea se sitúa Nike, con una plantilla de 256 personas, que permite entrar entre las ocho y las diez de la mañana, con la única condición de acordarlo con el supervisor directo. Procter & Gamble también permite empezar a trabajar entre 7.30 y 9.30 de la mañana. Sony, por su parte, exige seis horas de presencia en una franja determinada y fuera de ese intervalo los trabajadores pueden adaptar libremente sus tiempos de presencia. En la misma línea se sitúan Alcatel, Asepeyo, Gaes, Vodafone, Agilent Tecnologies, Sanofi, Sony, Aventis, IBM, Nestlé, Ifema o Pepsico.

Algunas añaden a esa flexibilidad un límite en la hora de salida, como Textel, una consultoría comercial con sede en Barcelona, donde se intenta que a las seis de la tarde no quede nadie en la oficina. Ese es el límite marcado también por Bausch & Lomb para sus 120 empleados, por REE o por Nintendo.

Comparando la situación española con la de otros países europeos, el empleo a tiempo parcial sigue siendo la asignatura pendiente. Según un estudio realizado por Nuria Chinchilla, profesora de IESE, el freno cultural a esta medida es según sus palabras:

“La creencia de que se pierden posibilidades de carrera profesional, y que al final no compensa económicamente porque se suele reducir el horario pero no los objetivos a conseguir”

En Europa, los países más propensos a la jornada parcial son los nórdicos y los centroeuropeos, mientras que los países mediterráneos están en la cola de la clasificación. España es el penúltimo en la aplicación de jornadas parciales, con únicamente un 8,01% sobre el total de empleo. Holanda es el más avanzado en esta cuestión, con un 36,3% de los contratos a tiempo parcial y con la particularidad de que no está únicamente reservado a mujeres. De hecho, un 8,75% de los hombres holandeses tienen un empleo a tiempo parcial, frente al 1,48% de hombres que lo tienen en España, en esta ocasión el menor porcentaje de Europa, incluso por detrás de Grecia (2%).

Es evidente que para poder equipararnos a la productividad de otros países hemos de cambiar nuestra cultura, aunque lo hagamos paulatinamente.


Fuente:
Cinco Días


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12 comentarios:

Oscar dijo...

Hola, siempre he sido partidario de unos horarios distintos pienso que aumenta la productividad de la gente. Comer en 2 horas no tiene sentido, para luego estar medio ko en la siesta y hasta las 7 vegetando en el puesto de trabajo. En mi empresa entramos a las 8:30 y salimos a las 17:30, es bastante intenso pero produces todas las horas.

Pienso que deberíamos hacer una pequeña campaña en internet luchando por un cambio de horarios y por ende un incremento de la productividad.

Un saludo.

Jose Ramón Romero Roldán dijo...

Totalmente de acuerdo, Senior,
diré más, creo que los horarios irracionales de los españoles y la baja productividad es una pescadilla que se muerde la cola y se retroalimenta.

He sido testigo, cuando he podido disfrutar de ello, que en jornadas intensivas de verano de 7 horas, mi equipo ha producido tanto o más que en jornadas partidas de 9 o 10 horas, con comidas por el medio, pausas de cafe varias, etc, gracias al aliciente de poder salir antes.

A más jornada, menor productividad. No es una opinión, es un hecho.

Yo he tenido la oportunidad de trabajar y vivir más de 3 años en un país anglosajón donde teníamos flexibilidad horaria y se respetaba la jornada a rajatabla (entrabamos de 8 a 9:30am y salíamos de 4:30 a 6pm) Una de las cosas que aprendí es que la gente que tenía a mi alrededor tenían una vida más rica que mis compañeros españoles. Sí, una vida más rica. Con un horario que te deja 5-6 horas de vida social después de trabajar tenía compañeros que hacían trabajos para la comunidad (entrenadores de futbol o clase extraescolares de música o temas varios a los niños del colegio, entre los que se encontraban sus propios hijos), o formaban parte de ONGs, o aprovechaban para hacer otra carrera o extender su educación con cursos varios o sencillamente se dedicaban a sus aficiones favoritas, fuera charlar con los amigos en el pub, tocar música, pintar o hacer deporte.

Aquellos compañeros míos no sólo eran más productivos, sino que además estaban menos estresados, y gracias a que tenían otra vida más alla del trabajo, tenían una mente más vibrante que les hacía ver los problemas cotidianos del trabajo desde otro ángulo.

El hecho es que, a pesar de lo mucho que ha mejorado y crecido nuestro país en los últimos 20 años, no somos la potencia mundial que nos gustaría ser (aunque algunos se crean eso de que somos la 8ª potencia económica del mundo) y quienes sí lo son, no salen a las 8 de la mañana camino de su trabajo y vuelven a su casa a eso de las 9pm (o más tarde)

Está claro que algo debemos cambiar y mejorar...

Un saludo, Senior, siempre un placer leerte

hagetmau dijo...

Hay una concepción del trabajo más próxima a "tiempo que se permanece en un sitio" al de "realización de tareas", entiendo que el motivo es el no discriminar entre personas y levantar susceptibilidades... y una concepción ritual de las "40 horas" como la de "los domingos a misa"...lo simpático era el cole, unos estudiaban como condenados y otros después de haberse pasado la tarde jugando a la peonza hacían todos los deberes en media hora... Pero eso parece imposible en el mundo laboral y hay que esperar todavia a la hora de fichar

Eric dijo...

Creo que parte de este cambio es que hay que empezar entender que el trabajo es algo que haces no un lugar adónde vas...

Saludos

eKaizen dijo...

Es un tema sobre el que ya hemos hablado varias veces y en el que estoy de acuerdo, en general, con los comentarios anteriores.
En mi primer trabajo en serio, hace ya unos 10 años, como incentivo para que entrara en la empresa me digeron que tenían "horario flexible". Después, poco a poco, me fui enterando que la flexibilidad sólo era para la salida, entrabas a las 8:00 pero para salir... las 19:00, las 20:00, las 21:00...
Así no se puede vivir.
Habría que recoger lo que dice Oscar, una campaña de flexibilización de horarios, iniciada desde aquí, desde la blogosfera.

Flanagan dijo...

Yo soy partidario de la jornada intensiva ya que considero que incrementa la productividad sin duda alguna.
Lo mas terrible desde mi punto de vista de las horas que se echan en el trabajo, se produce en determinadas empresas en las que la gente se queda muchas veces hasta altas horas solo para pintar la mona y porque los demás se quedan.

Rafael R. López dijo...

¿Por qué asociamos (confundimos) tan frecuentemente la flexibilidad de horarios con el tema de la jornada continua/partida?
en mi opinión el tema del horario flexible "per se" no debería ser la discusión ya que la posibilidad de tener este tipo de horarios en una empresa depende exclusivamente de la organización del trabajo. El primer paso debe ser diseñar los puestos de trabajo por responsabilidades y no por tareas. Obniamente a nadie se nos escapa que hay trabajos en los que la flexibilidad no es posible en la medida que la presencia física de la persona es necesaria para la prestación del servicio. En fín se puede hablar mucho de esto y el tema es apasionante. Gracias por el post.

Oscar dijo...

Hola otra vez pero por alusiones (ekaizen) podríamos publicar un documento conjunto entre varios blogs, ¿Qué os parece?

Senior Manager dijo...

Hola Oscar:
me parece muy buena tu idea sobre la campaña, las ideas participativas y colaborativas me interesan, así que ya sabes que puedes contar con mi participación y esperaremos a ver quién más se quiere apuntar...Te paso así el testigo para el siguiente paso...

Hola josé ramón: Ojalá más gente tomara conciencia como lo has hecho tu, sobre todo empresarios...Eso que apuntas..."A más jornada, menor productividad"...es la base de lo que debería ser el trabajo y la jornada laboral. Tu reflexión me ha hecho pensar en lo mucho que podemos hacer y en lo poco que hemos hecho y yo me incluyo en lo de la culpabilidad. gracias por la visita y tu apasionado comentario.


Hola hagetmau:
Es muy cierto lo que apuntas sobre el: "tiempo que se permanece en un sitio" al de "realización de tareas", sobre todo porque la sociedad actual no ha podido aún desligar ambos conceptos.

Hola eric:
Me gustó mucho tu reflexión, de hecho la tomaré prestada para incluirla en mi vocabolario sobre el tema...gracias

Hola Ekaizen:
Oscar propone formalizar la campaña... ¿Qué tal si lo dialogan y concretan algo?...yo desde aquí los apoyaría...Saludos

Hola Flanagan:
La jornada intensiva es buena y es mala, hay que saber jugar con las tareas y el workflow para que sea útil aplicarla. Lamentablemente los latinos tendemos a pensar que mientras más tiempo se pase en la empresa más productivos seremos y esto es un gran error y hay que cambiar la mentalidad.

Hola Rafael:
Es cierto muchas veces se tiende a confundir la flexibilidad de horarios con el tema de la jornada continua/partida, pero es que muchas veces la empresa es la primera en mezclarlo en los convenios internos. habría que definir primero las tareas y luego hablar de flexibilidad...Gracias por tu enriquecedora intervención.

Eric dijo...

Hola SM, please go ahead! :-)

Recomiendo mucho el libros de 4 Hour Work Week para ver temas y soluciones concretas de como se puede cortar la semana laboral. A ver si me animo a hacer un resumen del libro.

Saludos

Senior Manager dijo...

Hola eric:
Esperaremos ese resumen...
gracias por tu comment...

JP dijo...

Realmente muchas veces cuando se habla de horarios, algo falla. Dentro de una flexibilidad, lo que han de primar son los objetivos, y no la temperatura de la silla.

Y cuando se habla de flexibilidad horaria, muchas veces hay flexibilidad a la hora de llegada e inflexibilidad a la de salida (es decir, que la gente se va a su hora exacta, pero llega cuando le da la gana por la mañana y por tras comer).


Saludos,
JP

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